albendiego
 

Al que madruga…

 
 

 

… Dios le ayuda… pero a veces es que hay que madrugar mucho.

Al bajara esta foto al ordenador su composición me entró por el ojo al primer instante instante, pero había algo que fallaba y, aunque de primeras dadas no supe ver qué era, después de darle unas cuantas vueltas me di cuenta de que la zona de la cabecera con mayor protagonismo quedaba a la sombra.

En estos casos los primero que se te ocurre es volver otro día a una hora en que la luz pegue mejor… pero es que para coger esta zona de un ábside en su esplendor hay que estar ahí a primera hora de la mañana… y Albendiego está bastante lejos de casi cualquier parte. Y no quiero ni imaginarme que te decidas a pegarte el madrugón para estar ahí al salir el sol y te encuentres con que amanece nublado...

El que algo quiere…