pecharroman
 

Hay que probar cosas

 
 

 

Ya hemos comentado varias veces que al fotografiar Románico será frecuente encontrarnos con condiciones difíciles y que en muchas ocasiones el problema será la falta de luz. En estas condiciones la cámara reaccionará (o mejor aún lo haremos nosotros) subiendo el ISO, bajando la velocidad o abriendo el diafragma, así que, para ahorrarnos disgustos al bajar las fotos al ordenador, no es mala idea hacer pruebas para saber el resultado que da nuestra cámara (mejor dicho nuestras lentes) en circunstancias difíciles.

Esta foto está hecha en la portada norte de la iglesia de San Andrés, en Pecharromán, que tiene una arquivolta muy parecida a la Grado del Pico, solo que aquí las cabezas no son todas de diablillos sino que hay algunas humanas y además hay más de veinticuatro.

El caso es que, aunque ese día había buena luz, hice esta foto con un diafragma muy abierto para hacerme una idea de la pérdida de profundidad de campo que tendría si hubiera mala luz y la cámara tuviera que abrir el diafragma por narices.

Las cabecillas están separadas entre sí apenas unos tres o cuatro centímetros, así que la toma deja claro que con esta lente, diafragma abierto (f4), una focal de 100mm y disparando relativamente cerca de la portada, la profundidad de campo disminuye muy rápidamente, y por tanto ya sé que si en condiciones similares necesito sacar en detalle una zona amplia de la portada tendre que usar trípode aunque estemos en exteriores.

Hay que probar cosas.