portomarin
 

Portomarín, San Nicolás

(Lugo)

 
 

 

Durante el verano la calle principal de Portomarín está de bote en bote, invadida principalmente por peregrinos, así que para fotografiar la portada sur hay que esperar pacientemente a que cese durante un rato el “tráfico jacobeo”.

En esas estaba yo cuando, en uno de esos escasos momentos de calma, aparece un peregrino, deja la bicicleta apoyada justo delante de mis narices y entra en la iglesia para sellar la compostela. Al principio estuve tentado de apartar la bicicleta y aprovechar la breve tregua… pero entonces me hizo gracia la imagen de la portada abierta y la solitaria bici esperando a su dueño.

Una vez en el ordenador viré la foto a sepia y eliminé el virado de la bicicleta… no sé muy bien por qué lo hice, pero no me disgustó el experimento. Supongo que al estar la iglesia en sepia y la bici en color se acentúa la sensación de anacronismo entre los dos protagonistas de la toma.