brias
 

Brías, Nuestra Señora de la Calzada

(Soria)

 
 

 

Esa sombra de la esquina inferior izquierda estuvo a punto de hacerme descartar esta foto, pero hay un par de cosas por las que vale la pena comentarla.

En primer lugar, hay que destacar el heroísmo con que esta portada resiste el paso del tiempo… y el peso del muro. El arimez se está hundiendo por el centro y los arcos de medio punto están empezando a tener aire de carpanel… pero aguantan.

Hay que decir, en honor a la verdad, que esta portada “ha tenido suerte” ya que las cubiertas se hundieron casi por completo hace tiempo, con lo que se redujo drásticamente el peso que soportan los paramentos. De no haber sido así no creo que hoy estuviera en pie.

Por otro lado, aquí tenemos un buen ejemplo de los ejercicios de equilibrio que tiene que hacer a menudo el aficionado a la fotografía. Quiero decir que la luz de este atardecer de otoño es una maravilla, pero al mismo tiempo provoca una sombra que casi se carga la foto.

No se puede tener todo, así que para intentar reducir el peso de la sombra en la composición opté por un encuadre panorámico recortando por abajo, lo que además ayudó a reforzar la sensación de aplastamiento de la portada.

(Edito en agosto de 2011) Acabo de leer en un boletín de noticias que unos salvajes se han cargado esta pobre portada. Se han llevado tres columnas con sus capiteles y han dañado algunas más al cortar la piedra. Después de ocho siglos al pie del cañón tenían que venir unos gilipollas a destrozarla… ¿pero cuánto dinero se creen que van a sacar? Ojalá les pille la Guardia Civil… y además de mandarlos a la cárcel les den un par de cogotazos. Qué pena, qué pena!… no sé si me voy a atrever a acercarme a ver cómo ha quedado.