sanpedrodetejada
 

Puente Arenas, San Pedro de Tejada

(Burgos)

 
 

 

Esta metopa ocupa la enjuta norte de la portada de poniente. En lo relativo a cuestiones técnicas no hay mucho que decir sobre la foto, si acaso que exigió 380mm de distancia focal, pero en lo tocante a “cuestiones románicas” da para charlar largo y tendido.

En primer lugar, hay que decir que este es un gran ejemplo de la capacidad que podían llegar a tener los artistas románicos para hacer identificables sus obras, facilitando con ello la catequesis. Fijaos como hay un discípulo recostado sobre el pecho del Señor, mientras que el otro engulle un pedazo de pan que el Maestro acaba de mojar en su plato. A pesar de que sólo hay tres personajes, la Última Cena se reconoce al primer vistazo.

En segundo lugar, hay que destacar el gesto ladino con que el Iscariote roba el pescado, que para mi gusto es el detalle más exquisito de la metopa. Es cierto que el autor se toma aquí una amplia licencia, pero lo hace para dejar constancia de que tras el bocado Satanás entra en Judas, ya que en el románico esa manera de hacer trampas era propia del príncipe de las tinieblas.

Seguramente habréis visto un gesto muy parecido del propio Satanás en algunas Psicostasis (representación del pesaje de las almas por San Miguel), en las que intenta desequilibrar la balanza con las manos o los pies mientras mira hacia otro lado.

Por último, también hay que señalar que la metopa tiene un pequeño “fallo doctrinal”. Me refiero a que Judas aparece nimbado mientras que San Juan no lo está.

Las explicaciones pueden ser varias. Podría ser que en aquella época todavía no estuviera muy claro cuando se ponía el nimbo y cuando no, ya que hay que recordar que, por ejemplo, a los emperadores de Bizancio todavía se les representaba nimbados aunque no fueran Santos (reminiscencia paleocristiana), y al fin y al cabo Judas había sido discípulo de Cristo.

Por otro lado, un artista ignorante no parece una explicación demasiado plausible, ya que el resto de la obra denota un buen conocimiento de los Evangelios, a no ser que estemos ante "un error por copia fiel”. Quiero decir que el artista podría haber visto la escena representada de esta manera y procedió a copiarla sin más, y sin que hubiera nadie con conocimiento y autoridad suficiente para corregirle.

Esto lo apunto porque estoy seguro de haber visto (no recuerdo donde) una pintura románica de la Última Cena que contenía este mismo error, por lo que pudo haber una primera obra con este fallo que diera lugar a otras muchas. En definitiva, algo parecido a lo que ocurrió con los Crismones, que los artistas copiaban de memoria sin saber lo que significaba, por lo que en muchas ocasiones las letras se cincelaban al revés o completamente deformadas, dando a su vez lugar a copias aún más erradas.

En definitiva, una foto con poca chicha técnica pero mucha chicha románica... y perdón por el rollo.