loarre
 

Castillo de Loarre

(Huesca)

 
 

 

A veces el románico te ofrece detalles conmovedores. Nos dice el primer capítulo del “Fisiólogo” que la tercera gran peculiaridad del león, rey de todos los animales, es que alumbra a sus cachorros muertos y los cuida durante tres días al cabo de los cuales aparece el progenitor, exhala su aliento sobre las crías y las resucita. Pues bien, ese preciso instante en que el león resucita su cría es el que el genial artista de Loarre plasmó sobre el astrágalo de este bonito capitel… un pequeño detalle que, debido a su tamaño y situación, pasa inadvertido para la mayoría de la gente que en un primer vistazo creen estar ante “otro capitel de leones”, como los muchos que ya han visto. Entre esta gente me incluyo yo, que no me di cuenta de su existencia hasta que una compañera de excursión me lo señaló.

Esta foto está hecha con bastante dificultad ya que el capitel me quedaba un poco por encima de la cabeza. Una vez localizado decidí poner el objetivo más largo que tenía a mano y separarme todo lo posible para minimizar la inclinación de la perspectiva, ya que me dan un poco de rabia esas fotos que casi dan tortícolis solo con mirarlas.