escalante
 

Escalante, San Román

(Santander)

 
 

 

Esta Virgen, seria y guapetona, merecía una foto. Su gesto severo adquiere un carácter regio gracias a ese capitel que con el contrapicado se convierte en una especie de palio. El hecho de sostener al niño no consigue, en mi opinión, proporcionar nada de ternura a la escena, probablemente debido a que el gesto del niño es prácticamente igual que el de la madre… pero ya sabemos que la ternura no es algo demasiado buscado en las representaciones románicas de la Virgen y el niño.

No sé si el artista diseñó esta columna pensando en esta perspectiva, pero creo que vista así produce un efecto mucho más contundente que si la miramos de frente. En alguna otra foto ya hemos comentado la sensación de “inferioridad” que puede producir en un espectador el observar algo de abajo hacia arriba… y aquí tenemos otro buen ejemplo.

San Román es una ermita de propiedad particular y no es demasiado sencillo visitarla, pero vale la pena intentarlo porque aunque al exterior es tremendamente sobria en su interior exhibe una decoración riquísima que nos recuerda a Siones o Bareyo.