fromista
 

Frómista, San Martín

(Palencia)

 
 

 

Casi un año justo después de visitar Frómista por primera vez volví a dejarme caer por allí.

En esta ocasión llegué al atardecer y la luz resultó completamente diferente a la que tuve un año antes. En vez de la luz dura del mediodía que me las hizo pasar canutas, me encontré con una luz que repartía sombras amables por todas partes. La consecuencia fueron unas fotos radicalmente diferentes a las saqué el año anterior.

Es importante que recordemos que no hay dos días iguales y que una iglesia a horas diferentes se transforma por completo… e incluso a la misma hora y en estaciones diferentes cambia radicalmente. Lo digo porque alguna vez pasaremos por delante de una iglesia y tendremos la tentación de decir: “no vale la pena sacar la cámara, de ésta ya tengo fotos”, y eso sería un gran error...