uncastillosantamaria
 

Uncastillo, Santa María

(Zaragoza)

 
 

 

El quinto (y hasta el momento último) contorsionista que he encontrado en Santa María es un pequeñín que ocupa el intradós de una dovela de la arquivolta interna. Lo más destacable en este caso es que vuelve a agarrarse los tobillos con las manos, como hacen dos de sus colegas, lo que hace pensar que este era el estilo de los contorsionistas que se movían por la zona.