Incinillas
 

Incinillas, Santos Justo y Pastor

(Burgos)

 
 

 

El contorsionista de Incinillas se libró de milagro de morir aplastado por la fea sacristía que se adosó al ábside.

Al quedar escondido en un recoveco no es fácil de observar y menos aún de fotografiar… y es una pena porque parece bastante original.

En vez de pegar la barriga al canecillo y mostrarnos la cara y los pies, pega el vientre y la nuca a la pared y se lleva las manos a las caderas. Es como si estuviera de rodillas pero cabeza abajo.