CANECILLOS Y METOPAS

Las metopas y los canecillos son pequeños y siempre están en alto; una obviedad que tiene importantes consecuencias.

Para empezar, lo normal al fotografiarlos es utilizar todos o gran parte de los aumentos disponibles en nuestra cámara, con lo que se incrementa considerablemente la posibilidad de que la foto salga movida. Por tanto, en estos casos es buena idea tener seleccionada una velocidad alta de obturación.

Los que no quieran meterse en líos de velocidades y diafragmas pueden seleccionar el programa de “Deportes”, que casi con total seguridad tendrá disponible nuestra cámara, y obtendrán un efecto similar.

Relacionado con lo anterior, la velocidad alta de obturación implicará diafragmas abiertos y con ello profundidades de campo reducidas; y este efecto se verá acentuado por el uso del “tele”. Por tanto, debemos estar muy atentos si en la composición queremos combinar el canecillo con algún otro elemento, ya que si no están próximos es casi seguro que alguno saldrá desenfocado.

No te preocupes ahora si no lo entiendes; al ver las fotos te quedará más claro.

En cuanto a la medición de la luz, al fotografiar canecillos será frecuente que nos entre en el encuadre un pedazo de cielo. Esto afectará, y mucho, al cálculo que la cámara hace de la luz de la escena y si no tomamos medidas el canecillo quedará oscurecido.

Por último, conviene tener en cuenta que si nos situamos justo debajo de la línea de canecillos será muy difícil obtener una composición original.

 

 
 
   
 
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